Detenido cuando iba al Juzgado el joven independentista catalán identificado por la policía como miembro del “comando Barcelona”.
Información. Información publicada en GARA el 20 de enero de 2001.
Detenido el joven catalán identificado como miembro del «comando
Barcelona»
La madre de Diego Sánchez Burria afirmó que iba a entregarse al Juzgado de Guardia
Efectivos de la Policía española detuvieron ayer a Diego Sánchez Burria, el joven independentista catalán identificado por responsables de la lucha contra ETA como el cuarto integrante del «comando Barcelona» de la organización armada. El arresto se produjo en las inmediaciones del Juzgado de Guardia de esta ciudad cuando, según confirmó su madre, el joven iba a entregarse. El detenido será puesto a disposición de la Audiencia Nacional por su presunta colaboración con ETA.GARA | BILBOLa Policía española detuvo alrededor de las 21.00 horas de ayer a Diego Sánchez Burria, el presunto cuarto integrante del «comando Barcelona» de ETA que se encontraba en busca y captura. Según fuentes de la Delegación del Gobierno español en Catalunya, este joven de 24 años fue arrestado en las proximidades de los juzgados de Barcelona del paseo Lluis Companys cuando, según aseguró su madres, se disponía a entregarse.
El detenido permanecerá en dependencias policiales hasta que sea puesto a disposición del Juzgado Central de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional acusado, según la información difundida ayer por varias agencias, de un presunto delito de «colaboración con banda armada». Fuentes policiales afirmaron que el detenido ofrecía apoyo logístico e información al «comando Barcelona» y, en principio, descartaron su participación en las acciones armadas imputadas a éste.
Además, responsabilizaron a este joven independentista catalán de haber alquilado los dos pisos con los que el «comando Barcelona» contaba en esta ciudad y le imputan haber realizado labores de seguimiento a algunas de las víctimas de los últimos atentados ocurridos en Barcelona. De hecho, estas mismas fuentes destacaron la circunstancia de que muchas de las acciones armadas de los últimos meses se efectuaran en las proximi- dades de la vivienda en la que reside junto a su madre. Esta vivienda está ubicada en el distrito de Sarrià-Sant Gervasi, en la zona alta de la capital catalana, cerca del domicilio del periodista Luis del Olmo.
Sánchez Burria es hijo del comisario de la Policía española destinado en Mataró Atilano Sánchez Vaquero y de la funcionaria administrativa del Cuerpo Nacional de Policía María Antonia Burria, y permanecía huido desde la detención de Iñaki Krutxaga y Lierni Armendariz.
«Ya ha sido condenado»
María Antonia Burria aseguró que su hijo iba a entregarse cuando fue detenido minutos antes de las 9 de la noche junto a los juzgados. «Mi hijo me llamó para decirme que iba a entregarse y he venido a esperarle. Yo lo estaba esperando se lamentó y lo han detenido».
María Antonia Burria insistió en que la intención de su hijo era entregarse a la Justicia al afirmar que «la abogada de mi hijo había hecho una comparecencia en el Juzgado de Guardia una hora antes, y eso lo puedo demostrar».
La madre del detenido lamentó que «no se haya respetado la presunción de inocencia» de su hijo Diego, al que calificó de «un chico sano». «Tengo la sensación manifestó de que ya ha sido condenado sin haber sido juzgado».
El joven fue identificado como presunto cuarto integrante del comando mediante la colaboración entre la Policía española y los Mossos d''Esquadra, ya que estos tenían la identidad y las huellas dactilares de Sánchez Burria, por su participación en actos independentistas, y la Policía española tenía su filiación.
Diego Sánchez fue detenido en octubre de 1999 por los Mossos d''Esquadra acusado de «alterar el orden público» y, según fuentes policiales, también tomó parte en los incidentes que se registraron el pasado 12 de octubre en el barrio de Sants de Barcelona.
Las Fuerzas de Seguridad del Estado (FSE) investigan las posibles relaciones entre grupos independentistas catalanes y vascos y ayer apuntaron que se sospecha que miembros de los movimientos como la PUA (Plataforma d''Unitat d''Acció), a la que perteneció Sánchez, y Endavant pueden facilitar «cobertura» e información.
Relaciones con abertzales
Fuentes de la lucha contra ETA informaron también de que Diego Sánchez Burria tenía contactos con la Mesa Nacional de HB y participaba en topaguneak de Jarrai y en el Aberri Eguna. Según estas fuentes, a principios del año pasado, este joven se desvinculó de los movimientos independentistas catalanes y empezó a colaborar directamente desde Catalunya con ETA.
Estas mismas fuentes, consideraron que Diego Sánchez redujo su participación en actos reivindicativos porque «recibía instrucciones de ETA e intentaba normalizar su vida para pasar desapercibido».
Sánchez Burria, celador de la Casa de la Maternidad, telefoneó a su puesto de trabajo el mismo día en que la Guardia Urbana detuvo a Krutxaga y Armendariz para avisar de que ese día no acudiría a trabajar porque estaba enfermo, según informaron a Europa Press fuentes de la lucha contra ETA.
Consternación en la comisaría de Mataró
GARA | BILBO
La identificación de Diego Sánchez Burria como supuesto cuarto integrante del «comando Barcelona» de ETA causó «consternación» entre los funcionarios de la comisaría de la Policía española en Mataró, donde está destinado su padre, el comisario Atilano Sánchez.
Los compañeros de trabajo de su padre tuvieron conocimiento de su identidad por las innumerables llamadas de los distintos medios de comunicación que trataban el jueves de confirmar la noticia.
La delegada del Gobierno español en Catalunya, Julia García Valdecasas, se refirió ayer al hecho de que el padre del detenido sea comisario de Policía al señalar que «la manera de ser de los padres no tiene vinculación directa con la actitud de los hijos» y apuntó, antes de conocerse la detención de Diego Sánchez, que la familia «está destrozada».
Valdecasas apuntó que el joven de 24 años «llevaba una doble vida difícil de entender para las personas que llevamos una vida normal».
Los vecinos de Diego Sánchez Burria afirmaron ayer que «no se lo podían creer» y aseguraron que «es un vecino encantador y una bellísima persona, un santo».
El propietario de un bar del barrio en el que reside comentó que «siempre hacía los mismos horarios con su moto y casi no se relacionaba con la gente de la zona».
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